Un paseo literario por Cuenca. Poemas de Santiago Cuerda Morcillo, en las voces de Paco Auñón, Saray Pavón, Manuel Márquez y Fernando J. Rodríguez Massia.

Música de: The Flanger Sound y Roger Subirana.

Imagen de video de Ignacio Moset y fotografía de Jesús Cañas del Pozo.

Dirigido por Santiago Cuerda Cañas


miércoles, 28 de julio de 2010

TE QUIERO

Ni palacios orientales
de seda persa alfombrados,
ni mil y un cuento inspirados
en leyendas ancestrales.

Ni edificios señoriales
de campiña circundados,
ni alazanes adiestrados
para los ocios campales.

Ni metal de plata y oro,
que, alhaja de fantasía,
labre cincel de joyero.

Sólo un pequeño tesoro
de pretendida poesía
con el lema de “te quiero”.

SOBRE EL TAPIZ AZUL

foto: Jesús Cañas del Pozo


Sobre el tapiz azul de la mañana,
blanquecinos vellones por doquiera,
aguanieves canora y lisonjera,
que melodiosa el ánimo engalana.

Despierta ya el frescor brisa temprana,
bajando de la cima a la ladera,
y la luz tornasol de enredadera
trepadora se asoma a mi ventana.

En mi cuerpo ligero escalofrío,
y aleteo del vaho de mi aliento
empapando mi carne de rocío.

Por la impresión de puro sentimiento,
por este gozo efímero, confío
que Flora me aprisione este momento.

SERENA PRESENCIA

Tu serena presencia me renace,
y se llena de paz mi sentimiento,
como el oro otoñal en los pinares,
se me aviva tu luz en el recuerdo.

En el trino armonioso de las aves,
y en el rumor del río te presiento,
en el verdor umbroso de los valles,
y en el azul sin nubes de los cielos.

En las mágicas puestas de la tarde,
preludio intemporal de encantamientos,
en el color y luces del paisaje,
que se mezclan preñados de misterio.

Tu fragancia mecida por el aire,
y embebida en olores resineros,
al reino vuela de mis soledades,
morada de palabras y silencios.

Y tu dulce mirada en el semblante,
que acaricia los ojos del ensueño,
sublima la ternura de una madre,
cuyo ser me florece en cada verso.

IDEA

En mi mente, fugaz como centella,
despierta colorida mariposa,
moviéndose veleta y caprichosa,
cual titilar nervioso de una estrella.

Arco iris, fuente de luz que destella
en vanidoso volar, ya se posa
sobre el pétalo blanco de una rosa,
ya luce rocío y alba la bella.

Ala sutil con lujo diseñada,
brillo multicolor nunca sentido,
finura de pintor jamás usada.

De flor en flor, su néctar preferido,
entre pinos se pierde su volada,
y yo me quedo absorto y confundido.

HIRIENTE IDEA

foto: Jesús Cañas del Pozo


Sin cuento, ni razón, hiriente idea
se mueve por mi mente retadora,
es quimera que abrasa y que devora
al espíritu humano que la crea.

Es un drama sangrante que recrea
combate sin escape ni demora,
es tristeza de noche, día y hora,
es, en fin, algo ignoto que bloquea.

Es falacia sin rostro conocido,
la prisión que me tiene encarcelado,
feroz persecución de corzo herido,

la locura de mi otro enajenado,
es lecho de mi cuerpo dolorido,
y fosa de mi ser amortajado.

A UN AMIGO

Ahora que te marchas,
caminando a solas,
te llevas poesía,
nos dejas la prosa.

Te llevas palabras,
nos dejas las cosas,
la luz en tu alma,
olvida las sombras.

¡Y quién en la playa
compusiera loas,
oyendo en la calma
susurro de ondas!

O furiosas aguas
rompiendo en la costa,
con espuma blanca,
en sólida roca.

Ahora que te marchas
caminando a solas,
nos dejas palabras,
no solo las cosas.

¿QUÉ EXTRAÑO MAL?

foto: Jesús Cañas del Pozo

¿Qué mal o extraña criatura,
asaltando mi morada,
la somete denostada
a baldón y desventura?

Mas el valor y cordura,
con destreza denodada,
abre la prisión forjada
de tristeza y amargura.

Al alba cela el camino
del lucero matutino,
con ensueño y sinrazón.

¡Déjame, pues, corazón,
que pueda ver mi razón
el lucero vespertino!

PRISIONERO

Foto: Jesús Cañas del Pozo

Mudo pesar me tiene prisionero,
cautivo de las sombras del pasado,
duelo sin fin, combate inacabado,
árbol caído al borde del sendero.

Efímero, medido y pasajero,
breve tiempo, fugaz, harto avanzado,
con el ritmo otoñal acelerado,
otrora dilatado y placentero.

Que no se agriete mi alma de tristeza,
que no lloren mis ojos consumidos,
que mi dolor henchido de destreza

en mi garganta ahogue los gemidos,
que mi rostro, testigo de entereza,
acompase mis últimos latidos.

OBSESION

foto: Jesús Cañas del Pozo


Como araña venenosa,
desde tu tela me acechas,
entretejiendo la trama
con que tu saña se muestra.

Me atrapas con el ardid
que te dio naturaleza,
la inmundicia de tu troje
en mis adentros la siembras.

Es azufre de Vulcano
el magma de tu caldera,
es fuego de tus entrañas
que el espíritu me quema.

Sin descanso vas y vienes:
con tus insidias me inquietas,
con tus argucias me crispas,
con tu acoso me amedrentas.

Si con ardor te recuso,
con insistencia me asedias,
con tus gestos me acobardas,
con tu impiedad me exacerbas.

Con tu Babel me confundes,
con tu veneno envenenas,
con tu amargura me amargas,
y con tu terror me aterras.

Si inconsciente, me conturbas;
si consciente, me atormentas,
llenándome de vacío,
el alma sin paz me dejas.

Mis días noches se tornan,
y mis noches las desvelas
con pesadillas sin fin,
el albor ya no alborea.

Como náufrago sin norte
en la tempestad que arrecia,
busco afligido refugio,
donde las aguas se aquietan.

Cuando descubra el camino,
que mi corazón anhela,
renacerá un nuevo día,
que anuncie la primavera.

NO SÉ SI ES TAN SEGURO

foto: Jesús Cañas del Pozo

No sé si es tan seguro lo que veo,
si todo lo que veo es algo extraño,
con menguada visión yo no me ensaño,
la quimera o verdad, un devaneo.

Mi camino, dolor, pues que lo creo,
no hay fiero mal que venga por mi daño,
mas por mi bien, que de esto no me engaño,
si en mi foro interior, es lo que leo.

Que tu luz ciertamente me ha salvado,
la guía de mis pasos y esperanza,
de tu cuidado y bien yo tengo celo.

Sangrienta lid mi espíritu ha librado,
he puesto en Dios mi brazo y mi esperanza,
y la fe de mis ojos en el cielo.

NI OJO VIO

foto: Jesús Cañas del Pozo

¿Viste, Saulo, rayar eterno día,
si la noche celeste es mera idea,
si la muerte y dolor que nos golpea
será vida sin tiempo y armonía?

¿Si el sentido disfruta melodía
inefable que el ánimo recrea,
si la ausencia de amor que nos rodea
se tornará ventura y alegría?

Claro de luna y lágrima de estrellas
sobre el cuerpo maltrecho y dolorido,
brillo de luz en ala de centellas,

la siembra del despojo redimido.
Hemos visto la sombra de tus huellas,
ni ojo vio - dijiste–, ni oyó el oído.

MI ÚLTIMO VIAJE

foto: Jesús Cañas del Pozo

Cuando tenga que hacer mi último viaje,
que nada me retrase ni entretenga,
mi hora es puntual, que nadie me detenga,
sólo yo marcharé con mi bagaje.

Un río caudal seré sin estiaje,
dique que reprimido se contenga,
llevaré todo aquello que convenga,
lo mejor de mí mismo en equipaje.

Del desamor repararé la herida,
y cual rojo vestido de amapolas
en primavera florará mi vida.

Al llegar el instante de ir a solas,
amor sin fin será mi despedida,
como en la playa el beso de las olas.